jueves, 3 de noviembre de 2011

Exámenes, exámenes, exámenes...

¿Dos de la mañana y sigues aquí? Preguntas habituales, repuestas evidentes. La semana pasa y pasa y cada día parece cundir menos, y lo único que te apetece hacer es comprar cómics por primera vez en tu vida. Bostezos y ronquidos de un can obeso. Cinco minutitos, cinco minutitos te dices mientras metes las piernas dentro de la calentita funda nórdica, sólo cinco minutitos y me levanto y me lo miro, no, no, me lo estudio, pero cuando me levante, me pongo la alarma y todo....
Elena, venga levántate que son las ocho de la tarde... Saca al perro... Cinco minutitos, cinco minutitos lo juro.... ¡¿Cómo?!!! Las ocho de la tarde y no me he mirado nada?!!!!!
¡!!!¿Pero como no me has avisado, me has levantado?!

Así pasan los bonitos días de otoño, sí señor parece que hace una eternidad me ponía los pantalones cortos y me iba por ahí a correr, ahora mis piernas se ponen con la carne de gallina con solo andar descalza... Echaba de menos el frío...
Días que parecen medio noches, en los que sólo apetece quedarse en casa haciendo una sesión de Star Wars con los calcetines altos, la braga polar, la mantita y un colacao calentito. Cómo me gusta el otoño....
Cómo no, el día de mi cumpleaños a parte de ser el futuro final del mundo, acaba el otoño y empieza el invierno, maldito invierno que siempre hay nevada el día de mi cumple y nadie me dice felicidades porque no salen de sus casas del frío que hace...
Frío... frío... el frío parece menos frío si tengo tus brazos abrazandome (o eso creo tener)
Tu aliento caliente en mi nuca, la piel de gallina al pasar tu dedo por mi espalda...
Y todo se queda frío, muy frío cuando te vas, cuando abro los ojos y no no te encuentro, cuando me doy cuenta de que sólo estamos Han Solo y yo...