sábado, 24 de septiembre de 2011

Te imagino vestido de gladiador

Cómo cualquier muchacha de quince años, bueno más cercana de los dieciséis que de los quince, debería de estar en discotecas averiguando como de materialistas pueden ser los que en un futuro bastante lejano acabarán siendo hombres o bebiendo, o fumando sin preocuparme de tener un cáncer o problemas de voz a una temprana edad, no. ni mucho menos. Mi vida de quinceañera se basa en disfrutar los detalles del día poco a poco aprovechando hasta para pedir perdón a los mismísimos muebles si tropiezo con alguno. Sí, el hecho es que soy un personaje bastante peculiar por ejemplo, hoy, sábado, lo he dedicado a perder el tiempo encerrada en casa con la compañía de un perro gordinflón que de vez en cuando interrumpía mi escasa actividad con sus alarmantes ronquidos o ladridos en sueños.
No soy tampoco de esa gente yonkie a su casa ni mucho menos, ayer por ejemplo dormí en casa de una de mis mejores amigas y mientras unas chicas todavía se llevaban las primeras impresiones sobre mí yo me debatía con los cojines para que parasen de reconstruir mi columna.
Vivo en una especie de ciudad, pequeña no lejos de la capital. La ciudad es genial no tengo nada en contra de ella, esté genialmente equipada y resulta bastante interesante pero yo soy más de centro y lo malo de vivir aquí es que salgas por donde salgas no habrá nadie a quien no tengas que saludar.
Os preguntaréis quienes leaís esto muy bien , y que nos puede interesar donde vives, que hiciste ayer o que te gustaría hacer. La verdad, no lo sé, digamos que por algún lado me tendré que desahogar en fin, el caso es que cómo todo adolescente de mi edad o de menor o mayor me gusta quejarme así que básicamente hago esto para soltar todo lo que pueda.
Mi vida es bastante perfecta, tengo unas amigas estupendas otras que no, lo normal en este mundo como siempre, familia genial con problemas como todas las familias, vivo bien, no se supone que debería de pedir más pero como todo ser, quiero más.
Y es que casi todos los días me sorprende ver que todas las películas, novelas, noticias, canciones, crímenes... tiene que ver con lo mismo: el amor. Sí, esa extraña pero genial sensación de la que todos dependemos, todos deseamos en algún aspecto, no sé el caso es que no todo el mundo la posee y casualmente quienes más desean alcanzarla son los que menos la consiguen. Yo soy una de esas personas, no es que no reciba amor de mi familia ni amigos no, me refiero a esa otra clase de amor, ese amor en el que siempre he creído y en el que aún sigo creyendo pese a que no ha hecho nada por mostrarse delante de mi cara, por que al fin y al cabo sigo creyendo (sí, para algunso sigo siendo de esa inocente opinión) de que todos tenemos que conocer alguna vez a esa persona que justifique nuestra existencia y que por supuesto nos corresponda, por que claro sin ello realmente no se lleva a cabo y demostrar el hecho de que está en nuestras vidas, el hecho de sentir que para alguien significas tanto y tú para esa persona también debe de ser la sensación más increíble del mundo, de la que yo todavía no he probado bocado. Pero no hay prisa, ya aparecerá... supongo... espero.

El caso es que estos últimos días me replanteo cosas en las que ya había pensado como en que a lo mejor esa persona, había tirado la toalla con ella, no había conseguido nada y simplemente la había dado por imposible e inalcanzable machacándome a mí misma día a día consumiendo lo que quedaba de mi orgullo, intentando ser realista pero llegar al extremo pesimista y con la más baja autoestima.
Y lo que realmente me pregunto día a día es, ¿los segundos intentos son buenos, sin que haya habido ni comienzo del primero?
Y lo peor de todo esto es que te imagino vestido de gladiador ...

2 comentarios:

  1. Ya me lo he leido!! (sq se me habia olvidado, sorry)! Mola como escribes!

    ResponderEliminar
  2. bobadas bobadas
    es muy simplon y absurdo
    pero gracias!!! ^^
    yo lei un par de entradad tuyas y ahora leere unas cuantas mas
    :)
    besitos besitos bruno
    :)

    ResponderEliminar